La pruebas del vestidos dejan en claro que esta prometida fogoza tiene planeada una caliente noche de bodas y quiere practicar. Cientos de futuras esposa aclaman a este diseñador, a atendido a muchas, pero ninguna, hasta hoy, vino con la lencería planeada para la consumación. Prueba tras prueba la hacen entrar en confianza, poco a poco no oculta que no quiere irse tan solo con un vestido. Dejó bragas en el piso, casi humeando, el tul sensual y su cálida mano rompen la distancia. Memoria llama, hubo una celebración que se fue de presupuesto, pero estas bodas costosas igual se van a celebrar.