Si uno tiene que elegir el mejor consuelo para un hombre, sin dudas esta belleza es de las que saben tranquilizar a quien sea. Aunque esta historia viene de larga data, de atracción y miradas, sabe que es observada cada vez que se cambia de ropa. Por eso deja la puerta abierta siempre, un juego donde solo hace falta esperar el momento perfecto para un desenlace caliente. Será cuando a Xander lo rechacen de una universidad, el vestido blanco no es casualidad, menos ese hilo dental. El resto, consecuencias de calentura retenida. Siempre fue una chica observadora, como cuando miraba al profesor de yoga.