Llamale intuición, ella sabia que la quería desnudar, solo debía dejar la puerta abierta para que el final sea mejor de lo esperado. Es que la mujer sabe quien la mira, como la mira, reconoce el deseo a simple vista. Pero no siempre se da facilmente, algunas veces, hay que encontrar el momento propicio. Y es hoy. Espacio suficiente para que pueda verla, sacándose la ropa, dejando a sus pies la ropa interio aun caliente. Una toalla para no dejar saber que fue ella la que ideo encontrarse. En el pasillo, fue el beso, la caída del trapo abriendo camino a sus partes mas deseadas... Tuvo otras vivencias, de esas que no tienen lugar ni tiempo, con una pareja que no puede esperar.