Se escapan los pechos culpta de esa camisa sin corpiño, pero a Rachael no le preocupa, además la usa para que el que limpia el patio le haga una atención. La rubia decidió que nunca es tarde para estudiar, y como a todos, le vienen ciertos recuerdos de aquella época de universidad. No hay estudios sin diversión y es donde siempre aparece un suertudo, esta vez le toca al jardinero, el apuesto joven le servirá. Y sabemos que para sacar la manguera nadie mejor que ellos, hombres siempres dispuestos a regar una flor tan bella. Pero no siempre actúa en solitario como hoy, otras veces, se unen madre e hija y mirá lo que hacen.